miércoles, 20 de marzo de 2013

Hoja de oración No. 32  Nueve días de oración al Espíritu Santo de Dios. HNO. RICARDO CHI C. MERIDA YUC, MEX.
NOVIEMBRE DE 2012.

En mi experiencia he visto que esta bendita oración al Espíritu Santo, fortalece, anima, y vivifica el alma y sana los daños que hayamos recibido, es una oración liberadora y purificado y ademas santifica, anima a los sacramentos. Al ser ofrecida cada dia a nuestros seres queridos; ellos reciben multitudes de gracias y son llevados a la conversión en Cristo Jesús.
Aconsejo se haga para fines y bendiciones abundantes en sus vidas. Dios les bendiga. Amén.




NUEVE DIAS DE ORACIONES AL ESPIRITU SANTO.                        
El Papa Juan XXIII, en el Concilio Vaticano II, en el que pidió una nueva Efusión del Espíritu en la Iglesia. - Llevar a la persona a tener un encuentro profundo con Jesús Resucitado,  a través de esta Nueva efusión del espíritu. Pidamos por una poderosa efusión del Espíritu Santo.
Cristo murió en la Cruz para que nosotros seamos transformados por el Espíritu en hijos de Dios, participando de su santidad. Pero debemos desearlo, pedirlo y disponernos a recibirlo.
Rezar cada día de la novena:

Acto de consagración al Espíritu Santo diario:

Recibid ¡oh Espíritu Santo de Dios!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser que te hago en este día, para que te dignes ser en adelante, y en cada uno de los instantes de mi vida, y en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, y mi Fuerza, y  todo el amor de mi Corazón. Yo me abandono sin reservas a tus operaciones divinas, y quiero ser siempre dócil a tus santas inspiraciones. ¡Oh Bendito Espíritu Santo de Dios! Dignate formarme con María y en María, en Cristo Jesús Sacerdote y victima; para la Gloria de Dios Padre Creador. Para la Gloria de Dios Hijo Redentor. Para la Gloria del Espíritu Santo Santificador. Amén.
Por la señal, de la Santa Cruz, etc.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, etc.




ORACIONES PARA EMPEZAR TODOS LOS DÍAS
¡Dios mío! Dios de amor y de verdad. Autor de la santificación de nuestras almas, postrado humildemente ante vuestra soberana Majestad, detesto en la amargura de mi corazón todos mis pecados, como ofensas hechas a tu persona, digno de ser amado sobre todas las cosas.

¡Oh bondad infinita! ¡Quién jamás yo, hubiera ofendido! Perdonadme, porque eres Señor, Dios de gracia y de misericordia, perdonadme mis continuas infidelidades; el no haber tenido valor para ejecutar cosa alguna, después que tantas veces vuestra misericordia y gracia me han solicitado, reprendido, amenazado e inspirado amorosamente.

Me pesa, me arrepiento de la ingrata correspondencia e indigna ceguedad con que he resistido incesantemente a vuestros dulces y divinos llamamientos.
Más propongo firmemente con vuestro auxilio de no ser ya rebelde a tu presencia, de seguir en adelante vuestras tiernas inspiraciones con suma docilidad.
A este fin, alumbrad, oh fuente de luz, mi entendimiento, fortaleced mi voluntad, purificad mi corazón, arreglad todos mis pensamientos, deseos y afectos, y hacedme digno de gustar los frutos bienaventurados que vuestros dones producen en las almas que os poseen. Concededme las gracias que os pido en esta Novena, si han de ser para mayor gloria vuestra, y para que yo os vea, ame y alabe sin fin en vuestra gloria. Amén.


INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven, Espíritu Divino manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.


Oración por los 7 dones del Espíritu Santo

Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor.

Concédeme el Espíritu de Sabiduría para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas,
concédeme el Espíritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad,
concédeme el Espíritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo,
concédeme el Espíritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación,
concédeme el Espíritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos,
concédeme el Espíritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable,
y concédeme el Espíritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con el fuego tu Espíritu. Amén.

A continuación rezar la oración del día que corresponda: 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9
DIA NUMERO 1,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL. Busque la oración del día correspondiente al fina de esta hoja. )

¡Oh Espíritu Santo! Fuente viva de divinas aguas que, en la creación del mundo, santificasteis las inmensas que rodeaban el mundo y las aguas del Jordán en el bautismo de Jesucristo, Señor nuestro; yo os suplico que seáis en mi espíritu, tan árido y seco, la Sagrada fuente de aguas vivas, que jamás se agote y salte hasta la vida eterna; y la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén. ¡Espíritu Santo! ¡Señor de Luz! ¡Danos, desde tu clara altura celestial, tu puro radiante esplendor!

El Espíritu Santo
Sólo una cosa es importante: la salvación eterna. Por lo tanto, sólo una cosa hay que temer: el pecado. El pecado es el resultado de la ignorancia, debilidad e indiferencia. El Espíritu Santo es el Espíritu de Luz, de Fuerza y de Amor. Con sus siete dones ilumina la mente, fortalece la voluntad, e inflama el corazón con el amor de Dios. Para asegurarnos la salvación debemos invocar al Divino Espíritu diariamente, porque “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros” (Rom 8,26).

Oración:
Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo Temor. Amén.


A continuación se hace el, Rosario del Espíritu Santo  (Todos los días.)

Padre nuestro que estas en los cielos…
Dios te salve María…
Gloria al Padre…Y la Jaculatoria: ¡Padre, Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor!.. 

 PRIMER MISTERIO.. Honremos al Espíritu Santo y adoremos al amor sustancial que procede del Padre y del Hijo y los une en una Caridad infinita y eterna.
Diez veces en cada misterio se dira.  Ven, Espíritu Santo, llena los corazonesde tus fieles.
Todos. Y enciende en ellos el fuego de tu amor..

 SEGUNDO MISTERIO.. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo Inmaculada a María en su Concepción y la santificó con la plenitud de su gracia.. .Ven, Espíritu Santo, etc... (10 veces).

 TERCER MISTERIO.. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo a la Santísima Virgen Madre del Verbo divino en el Misterio de la Encarnación.. .Ven, Espíritu Santo, etc.. (10 veces).

 CUARTO MISTERIO.. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque dio la vida a la Iglesia en el día glorioso de Pentecostés.. .Ven, Espíritu Santo, etc.. (10 veces).

 QUINTO MISTERIO.. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque reside de una manera permanente en la Iglesia y la asiste, según la promesa divina, hasta la consumación de los siglos.. .Ven, Espíritu Santo, etc.. (10 veces).

 SEXTO MISTERIO.. Honremos la operacióndel Espíritu Santo y adorémosle, porque creó enla Iglesia al nuevo Cristo, que es el sacerdote, yconfirió la plenitud del sacerdocio a los Obispos.. .Ven, Espíritu Santo, etc.. (10 veces).

 SEPTIMO MISTERIO.. Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle en la virtud heroica de los santos en la Iglesia, obra secreta y maravillosa del .Santificador Omnipotente... .Ven, Espíritu Santo, etc.. (10 veces).

Para terminar: Guía .Envía tu Espíritu y todo será creado. Todos. Y renovarás la faz de la tierra..

OREMOS. Oh Dios que con la luz del Espíritu Santo enseñaste a los fieles la verdad, concédenos conocerla en el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consuelos celestiales. Por Jesucristo Nuestro Señor. Así sea.



PRECES AL ESPIRITU SANTO EN FORMA DE LETANIA 

 Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Padre omnipotente, ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo eterno del Padre y Redentor del mundo, sálvanos.
Espíritu del Padre y del Hijo y Amor infinito Uno y del Otro, santifícanos.
Trinidad Santísima, óyenos.

Espíritu Santo, que procedes del Padre y del Hijo. Ven a nosotros
Promesa del Padre, Ven a nosotros
Don de Dios Altísimo, Ven a nosotros
Rayo de luz celeste, Ven a nosotros
Fuente de agua viva, Ven a nosotros
Espíritu de amor y de verdad, Ven a nosotros
Fuego abrasador, Ven a nosotros
Autor de todo bien, Ven a nosotros
Unción espiritual, Ven a nosotros
Caridad ardiente Ven a nosotros
Espíritu de sabiduría, Ven a nosotros
Espíritu de entendimiento, Ven a nosotros
Espíritu de consejo y fortaleza, Ven a nosotros
Espíritu de ciencia y de piedad, Ven a nosotros
Espíritu de temor del Señor, Ven a nosotros
Espíritu de gracia y de oración, Ven a nosotros
Espíritu de paz y de dulzura, Ven a nosotros
Espíritu de modestia y de inocencia, Ven a nosotros
Espíritu consolador, Ven a nosotros
Espíritu santificador, Ven a nosotros
Espíritu que gobiernas la Iglesia, Ven a nosotros
Espíritu que llenas el universo, Ven a nosotros
Espíritu de adopción de los hijos de Dios, Ven a nosotros

Espíritu Santo, imprime en nosotros el horror al pecado, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, ven a renovar la faz dela tierra, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, derrama tus luces en nuestra inteligencia, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, graba tu ley en nuestros corazones, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, abrásanos en el fuego de tu amor, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, ábrenos el tesoro de tus gracias, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, enséñanos a orar como se debe, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, ilumínanos con tus inspiraciones celestiales, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, concédenos la única ciencia necesaria, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, inspíranos la práctica detus virtudes, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, haz que perseveremos en tu justicia, te rogamos óyenos.
Espíritu Santo, se Tu mismo nuestra recompensa,te rogamos óyenos.

Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: envíanos tu Espíritu Santo.
Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: derrama en nuestras almas los dones del Espíritu Santo.
Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: infúndenos el Espíritu de sabiduría y devoción .

V. Ven ¡Oh Espíritu Santo! llena con tus dones los corazones de tus fieles.
R. Y enciende en ellos el fuego de tu amor. 



ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS
(excepto el último día)
Ven Espíritu Santo Creador
ven a visitar el corazón
y llena con tu gracia
viva y eficaz
nuestras almas, que tú creaste por amor.
Tú, a quien llaman
el gran consolador,
don del Dios altísimo y Señor,
eres vertiente viva,
fuego que es amor,
de los dones del Padre,
el dispensador.
Tú Dios que plenamente
se nos das
dedo de la mano paternal,
eres tú la promesa
que el Padre nos dio;
tu palabra enriquece hoy nuestro cantar.
Los sentidos tendrás
que iluminar,
nuestro corazón inflamarás
y nuestro cuerpo frente
a toda tentación
con tu fuerza constante
ven a reafirmar.
Aparte de nosotros la opresión
tu paz danos pronto, sin tardar;
y, siendo tú nuestra guía, nuestro conductor,
evitemos así cualquier error
o mal.
Danos a nuestro Padre conocer
a Jesús, el Hijo comprender,
y a ti Dios que procedes de tu mutuo amor
te creemos con sólida
y ardiente fe. Amén.


 ORACIÓN.
¡Oh Espíritu Santo! Divinísimo consolador de mi alma, fuego, luz y celestial ardor de los corazones humanos, si es para gloria de vuestra Majestad que yo consiga lo que deseo y pido en este día, dignáos concedérmelo benignamente; y sino dirigid mi petición, dándome las gracias que ha de ser para vuestra mayor gloria y bien de la salvación de mi alma. Amén.

Ahora cada uno se recogerá interiormente y pedirá la gracia que más necesite.
Hecha la petición, se concluirá todos los días con antífona, verso, respuesta y oración siguientes:

ANTÍFONA
No os dejaré huérfanos, aleluya; voy y vengo a vosotros, aleluya; y se alegrará vuestro corazón, aleluya, aleluya.

V. Enviad, Señor, vuestro Santo Espirito, y serán creados.
R. Y renovaréis la faz de la tierra.

ORACIÓN
Oh Dios, que habéis instruido los corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadnos el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.


 

A continuación rezar la oración del día que corresponda:
2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9

DIA NUMERO 2,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

¡Oh Espíritu Santo! Que haciendo sombra con vuestra virtud altísima a la purísima Virgen María, y llenándola al mismo tiempo de gracia, obrasteis de un modo inefable y omnipotente la obra infinita de la Encarnación del Verbo eterno, en el seno virginal de vuestra celestial Esposa: haced sombra a mi alma y concededme la gracia necesaria para que yo sea digno de recibir al mismo Verbo divino hecho hombre y sacramentado por mi amor, y también la especial que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
El don del Temor

El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos más que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisión a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabiduría, que nos aparta de los placeres mundanos que podrían de algún modo separarnos de Dios. “Los que temen al Señor tienen corazón dispuesto, y en su presencia se humillan” (Ecl 2,17).

Oración

¡Ven, Oh bendito Espíritu de Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin. Amén.


DIA NUMERO 3,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

¡Oh Espíritu Santo! Celestial paloma que, abriendo de par en par los cielos, bajasteis sobre Jesús ya bautizado en el Jordán, simbolizando: que desde cl momento en que tomó la naturaleza humana, habitaba en él la plenitud de la Divinidad; bajad sobre la mía pobre y miserable y llenadla del don de sabiduría de consejo, de entendimiento y fortaleza, de ciencia, piedad y temor de Dios; y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
El don de Piedad

El don de Piedad suscita en nuestros corazones una filial afección por Dios como nuestro amorosísimo Padre. Nos inspira, por amor a Él, a amar y respetar a las personas y cosas a Él consagradas, así como aquellos que están envestidos con su autoridad, su Santísima Madre y los Santos, la Iglesia y su cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro país y sus gobernantes. Quien está lleno del don de Piedad no encuentra la práctica de la religión como deber pesado sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay trabajo.

Oración

Ven, Oh Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón. Enciende dentro mío tal amor por Dios que encuentre satisfacción sólo en su servicio, y por amor a Él me someta amorosamente a toda legítima autoridad. Amén.


DIA NUMERO 4,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

¡Oh Espíritu Santo! Nube lúcida que haciendo en el Tabor sombra a Jesús transfigurado y glorioso, ilustrasteis aquel Santo monte, y amparasteis en su excesivo temor a los Apóstoles, comunicándoles después de la Ascensión de su Divino Maestro mucha luz, fervor y gracia; ilustrad, proteged y fecundad mi alma para que yo sea digno discípulo de Jesús, y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
El don de Fortaleza

Por el don de Fortaleza el alma se fortalece ante el miedo natural y soporta hasta el final el desempeño de una obligación. La fortaleza le imparte a la voluntad un impulso y energía que la mueve a llevar a cabo, sin dudarlo, las tareas más arduas, a enfrentar los peligros, a estar por encima del respeto humano, y a soportar sin quejarse el lento martirio de la tribulación aún de toda una vida. “El que persevere hasta el fin, ese se salvará”(Mt 24,13).

Oración

Ven, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi alma en tiempo de turbación y adversidad, sostiene mis esfuerzos de santidad, fortalece mi debilidad, dame valor contra todos los asaltos de mis enemigos, que nunca sea yo confundido y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi máximo Bien. Amén

DIA NUMERO 5,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

¡Oh Espíritu Santo! Suave viento que llenó el Cenáculo y dio fuerza y valor a los corazones de cuantos os esperaban, orando fervorosamente unidos con una alma y un corazón: ocupad ¡oh Espíritu de vida y amor! toda la casa de mi pequeño espíritu, mí memoria, entendimiento y voluntad: y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
El don del Conocimiento

El don del Conocimiento permite al alma darle a las cosas creadas su verdadero valor en su relación con Dios. El conocimiento desenmascara la simulación de las creaturas, revela su vacuidad y hace notar sus verdaderos propósitos como instrumentos al servicio de Dios. Nos muestra el cuidado amoroso de Dios aún en la adversidad, y nos lleva a glorificarlo en cada circunstancia de la vida. Guiados por su luz damos prioridad a las cosas que deben tenerla y apreciamos la amistad de Dios por encima de todo. “El conocimiento es fuente de vida para aquel que lo posee” (Prov 16,22).

Oración

Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento, y concédeme que pueda percibir la voluntad del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las use sólo para tu gloria y mi propia salvación, siempre por encima de ellas mirándote a Ti y tus premios eternos. Amén.


DIA NUMERO 6,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

Oh Espíritu Santo! Luz clarísima que ilustró el entendimiento de los santos Apóstoles, comunicándoles, como Sol divino, toda la luz que necesitaban para su perfección y para la conversión del mundo: llenad ¡oh luz beatísima! todos los senos tenebrosos de mi interior, para que os conozca y dé a conocer a todo el mundo; y la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
El don del Entendimiento

El Entendimiento, como don del Santo Espíritu, nos ayuda a aferrar el significado de las verdades de nuestra santa religión. Por la fe las conocemos, pero por el entendimiento aprendemos a apreciarlas y a apetecerlas. Nos permite penetrar el profundo significado de las verdades reveladas y, a través de ellas, avivar la novedad de la vida. Nuestra fe deja de ser estéril e inactiva e inspira un modo de vida que da elocuente testimonio de la fe que hay en nosotros. Comenzamos a “caminar dignos de Dios en todas las cosas complaciendo y creciendo en el conocimiento de Dios”.

Oración

Ven, Oh Espíritu de Entendimiento, e ilumina nuestras mentes, que podamos conocer y creer en todos los misterios de la salvación, y que por fin podamos merecer ver la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria tener una clara visión de Ti y del Padre y del Hijo. Amén.


DIA NUMERO 7,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

¡Oh Espíritu Santo! Sagrado fuego que apareciendo visible sobre los Apóstoles el día de Pentecostés, inflamasteis divinamente sus corazones para que, abrasados en vuestro amor, encendiesen después a todo el mundo en las mismas sagradas llamas: encended en vuestros santísimos ardores mi corazón helado, para que, abrasado mi espíritu en ellos, encienda en vuestro divino amor a cuantos tratare; y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
El don de Consejo

El don de Consejo dota al alma de prudencia sobrenatural, permitiéndole juzgar con prontitud y correctamente qué debe hacer, especialmente en circunstancias difíciles. El Consejo aplica los principios dados por el Conocimiento y el Entendimiento a los innumerables casos concretos que confrontamos en el curso de nuestras diarias obligaciones en tanto padres, docentes, servidores públicos y ciudadanos cristianos. El Consejo es sentido común sobrenatural, un tesoro invalorable en el tema de la salvación. “Y por encima de todo esto, suplica al Altísimo para que enderece tu camino en la verdad” (Ecl 37,15).

Oración

Ven, Oh Espíritu de Consejo, ayúdame y guíame en todos mis caminos para que siempre haga tu Santa Voluntad. Inclina mi corazón a aquello que es bueno, apártame de todo lo que es malo y dirígeme por el sendero recto de tus Mandamientos a la meta de la vida eterna que yo anhelo. Amén.


DIA NUMERO 8,
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)

¡Oh Espíritu Santo! Llama ardiente de caridad que con el fuego de vuestro amor inflamando el corazón de los santos Apóstoles y de todos los hombres Apostólicos, les comunicasteis el don de lenguas para la conversión del mundo; inflamad sagrado fuego de amor a mi corazón y mi lengua para que siempre hable gobernado por vuestro Espíritu, y fervoroso en la caridad, inflame a todos para que observen fielmente vuestros divinos mandamientos; y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
El don de Sabiduría

Abarcando a todos los otros dones, como la caridad abraza a todas las otras virtudes, la Sabiduría es el más perfecto de los dones. De la Sabiduría está escrito: “todo lo bueno vino a mí con Ella, y riquezas innumerables me llegaron a través de sus manos”. Es el don de la Sabiduría el que fortalece nuestra fe, fortifica la esperanza, perfecciona la caridad y promueve la práctica de la virtud en el más alto grado. La Sabiduría ilumina la mente para discernir y apreciar las cosas de Dios, ante las cuales los gozos de la tierra pierden su sabor, mientras la Cruz de Cristo produce una divina dulzura, de acuerdo a las palabras del Salvador: “Toma tu cruz y sígueme, porque mi yugo es dulce y mi carga ligera”.

Oración

Ven, Oh Espíritu de Sabiduría y revela a mi alma los misterios de las cosas celestiales, su enorme grandeza, poder y belleza. Enséñame a amarlas sobre todo y por encima de todos los gozos pasajeros y las satisfacciones de la tierra. Ayúdame a conseguirlas y a poseerlas para siempre. Amén.


DIA NUMERO 9,          (Ultimo día, se aconseja un convivio compartido.)
(ESTA ORACION CAMBIA SEGÚN EL DÍA QUE CORRESPONDA COMO INDICA AL FINAL.)


¡Oh Espíritu Santo! Caridad esencial que, difundida en los corazones humanos, los divinizáis comunicándoles todas las divinas gracias que se incluyen en nuestros siete dones, y comprenden cuanto necesita la vida espiritual, propia de cada uno, y la que deseáis se comunique a todos los hombres: difundidlos, ¡oh Caridad santísima! en mi corazón tan pobre de vuestros siete dones, y que con ellos publique vuestras grandezas. ¡Oh Dios misericordioso! Vos, que antiguamente llenasteis en este dichoso día los pechos apostólicos de vuestra gracia, llenad los nuestros de vuestros divinos carismas, concedednos tranquilos tiempos, confirmad las gracias que os hemos pedido en esta Novena, si son para mayor gloria vuestra y bien de nuestras almas. Amén.
Los frutos del Espíritu Santo

Los dones del Espíritu Santo perfeccionan las virtudes sobrenaturales al permitirnos practicarlas con mayor docilidad a la divina inspiración. A medida que crecemos en el conocimiento y en el amor de Dios, bajo la dirección del Santo Espíritu, nuestro servicio se torna más sincero y generoso y la práctica de las virtudes más perfecta. Tales actos de virtudes dejan el corazón lleno de alegría y consolación y son conocidos como frutos del Espíritu Santo. Estos frutos, a su vez, hacen la práctica de las virtudes más activa y se vuelven un poderoso incentivo para esfuerzos aún mayores en el servicio de Dios.

Oración

Ven, Oh Divino Espíritu, llena mi corazón con tus frutos celestiales: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Que nunca esté yo cansado en el servicio de Dios sino que, por continua y fiel sumisión a tu inspiración, merezca estar eternamente unido Contigo, en el amor del Padre y del Hijo. Amén.

Después de esta oración, en lugar de la antífona, verso, respuesta y oración de todos los días, se dirán las siguientes:
ANTÍFONA PARA EL DÍA NOVENO
Hoy se completaron los días de Pentecostés, aleluya; hoy se reproducen los felices gozos, cuando el Espíritu Consolador bajó sobre sus Apóstoles, aleluya; hoy, rayando el resplandor del divino fuego, reposó el Espíritu Santo en forma de lenguas sobre ellos, aleluya; hoy les hace fecundos en palabras, les inflama de su amor y les llena de' sus innumerables carismas, aleluya, aleluya.

V. Fueron todos llenos del Espíritu Santo, aleluya.
R. Y comenzaron a hablar en varias lenguas, aleluya.
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis instruido en este día los Corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadme el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario